Ser Supremo

Abri los ojos y vi el mundo. No me gustó. Los humanos no vivian al nivel que deberian, sino a uno más bajo. En tantos años de evolución no habian sido capaces de lograr una igualdad entre seres vivos, ni entre ellos y la naturaleza. La madre tierra daba, y el hombre solo recibia. Decidí echarles una mano.
 
El primer dia erradiqué el hambre, nadie moriria por esta necesidad, cualquiera en cualquier parte del mundo podria vivir dignamente sin preocuparse por algo tan material como era la alimentación.
 
Al segundo dia convertí la mitad del agua salada del mundo en agua limpia, potable. Las especies que vivian en estas aguas convertidas serian trasladadas a las aguas saladas para no desaparecer, y el agua accesible al ser humano seria distribuida de forma que todos pudieran disfrutarla. Y no tuvieran que preocuparse por la sed nunca más.
 
Al tercer dia se construyeron refugios apropiados para todo ser viviente. Grandes explanadas usadas para construcciones megalíticas que pudieran albergar a la humanidad. Ya no tendrian que temer a las inclemencias del tiempo.
 
El cuarto dia fue dificil, pues se eliminó un rasgo del comportamiento humano, el egoismo, pues ya todos tenian lo mismo, ya nadie sobresalia por encima de otro y no existia nada sobre lo que discutir propiedad. Las armas fueron destruidas, las guerras se habian acabado, todos vivian en igualdad, no existia diferencias entre naciones ni territorios, no habia necesidades de enfrentamientos armados.
 
El quinto dia agotó casi todas mis fuerzas. Erradiqué las enfermedades y hize desaparecer el envejecimiento. Ya nadie moriria, vivirian eternamente en un mundo perfecto.
 
El sexto dia estaba cansado y les regalaria una última demostración de mi amor por ellos. Les borré la memoria de todo lo que habian vivido antes de aquel dia que desperté. No tenian porque acordarse de un pasado tan terrorifico, cómo la humanidad habia decaido de tal forma que habia hecho falta mi actuación para redirigirla hacia su meta.
 
Por fin descansé al séptimo dia y no volví a despertar. La humanidad habia dejado de creer en mi, no les hacia falta. Fui yo quien murió tras haber hecho tanto por ellos…
 
Klaud.-